El Reflejo del Mundo: valoración y papel del arte en la sociedad occidental

miércoles, febrero 03, 2016

Reportaje publicado en Diario de Avisos.

¿Qué es el arte?; la respuesta a esta pregunta ha suscitado debate y ambigüedad desde su primera formulación. Siempre se ha relacionado el arte con la belleza, mas éste es un concepto subjetivo. Tal y como dijo Tolstoi: "Buscar el objeto y el fin del arte en el placer que nos produce, es imaginar, como los salvajes, que el objeto y el fin de la alimentación están en el placer que nos produce". Tolstoi equipara el arte a la idea de comunicación. De este modo, citando al filósofo francés Eugene Verón, "el arte es la manifestación externa de emociones internas, producida por medio de líneas, de colores, de movimientos, de sonidos o de palabras".

Invisible por Laura Williams.
Aleah Chapin es una pintora estadounidense caracterizada por retratar en sus cuadros desnudos de mujeres mayores de 60 años. "Se nos dice que nuestros cuerpos tienen que tener cierta altura, cierto tamaño y un peso determinado. Pero las imágenes que vemos son completamente irreales", comenta al periódico The Telegraph. Muchos no pueden ver la obra de Chapin porque el rechazo de esta sociedad a la senectud les ciega con asco y repulsión por algo tan natural; entre ellos está el crítico Brian Sewell que la calificó de "repelente y grotesca". Con una técnica realista, plasmando vida y felicidad donde otros ven muerte y deterioro, un claro mensaje de crítica.

En 2011 el Instituto de Arte Contemporáneo aprobó un Código Deontológico para las Artes Visuales en España. El código en sí trata cuestiones como la relación que ha de tener el artista con los galeristas o museos, e incluso pautas para los críticos de arte. Pero en ningún apartado hace referencia a la ética o moral que debe presentar el artista en su obra. Según Tolstoi, el tratadista alemán Fólgeldt afirmaba que el arte y la moral no podían ir de la mano, pues de ser así, obras como Romeo y Julieta jamás podrían ser consideradas obras de arte.

It was the sound of their feet, óleo por Aleah Chapin.
Ramón Salas imparte clases en la facultad de Bellas Artes de la Universidad de La Laguna, donde se doctoró en esta materia. Licenciado en BB.AA. e Historia del Arte por la Universidad de Salamanca, y miembro de la Unidad Departamental del Pensamiento Estético y Prospectiva Cultural del Dpto. de Pintura y Escultura.

Ante el planteamiento de la moral artística explica: "El arte está siempre afecto a multitud de límites éticos y morales. El arte es una esfera enormemente codificada, y el artista, lejos de ser libre –en el sentido no filosófico de la palabra–, tiene que lidiar con multitud de normas profesionales y socioculturales que ejercen sobre él o ella una notable presión. Su función es sobrepujarlas, enfrentarlas a sus contradicciones, ponerlas en evidencia. No seamos ingenuos, poner un juguete anal en la Place Vêndome como si fuera un árbol de Navidad no atenta contra la moral en el mundo del espectáculo, la sigue a rajatabla."

Salas afirma que actualmente el mundo del arte "funciona mejor que nunca", pero criticando que se ha reducido a un mero negocio. Menciona la "economía de la carencia": las obras de arte son escasas y eso, junto a su privatización, deriva en valores desmesurados. Habla de mercantilización y de "legitimar culturalmente el 'ocularcentrismo', manteniendo la expectativa de que el conocimiento entra por los ojos y el arte es de suyo elocuente sin necesidad de ejercicio crítico". Expone que sirve para dinamizar la industria del turismo, para blanquear dinero, para favorecer que "oligarcas, sátrapas, oportunistas y especuladores pasen por cultos mecenas". Pero sobre todo reprocha que el arte se haya rebajado a vincular la capacidad de influencia cultural con la capacidad adquisitiva. "En este mundo tendemos a confundir el valor con el precio" afirma con rotundidad.

Obra de Paul McCarthy en la Place Vêndome de París.
A flor de piel es la obra más relevante del artista español David Catá; se trata de una serie de retratos de familiares y amigos cosidos directamente con hilo en la palma de su propia mano. Defiende que es una metáfora de la huella permanente que dejan aquellos que influyen en nuestra vida, además de una reflexión sobre el paso del tiempo. Catá es consciente del rechazo que causa su creación en muchas personas, incluso hay quienes no se atreven a mirarla, pero él asegura que esa respuesta no es su intención. "Detrás de esta acción hay un acto de cariño hacia la persona que retrato", asevera.

"Desde mi óptica, no existe más arte que el contemporáneo, es decir, el avanzado" defiende Ramón Salas. Muchos espectadores pretenden percibirlo todo a primera vista, sin realizar esfuerzos para la comprensión o cambios de perspectiva, y esto desemboca en duras críticas. "Lo que más le irrita a la gente es no comprender, y ahí se juntan dos factores: la creencia del público de que comprender el arte debe suponerles el mismo esfuerzo que comprender el cine de Hollywood, Tele 5 o la Publicidad; y la disposición de la ‘institución arte’ a mantener los secretos que salvaguardan el aura de su patrimonio."

Una de las piezas de David Catá.

DESAPRENDIENDO A CREAR

Ramón Salas niega que cualquier forma de expresión pueda considerarse arte, "las funciones artísticas del lenguaje deberían ser las más elevadas, no las menos". Cree que la infravaloración que tienen las artes en la enseñanza escolar es merecida, pues se enseñan de forma errónea. "El arte en la escuela es ‘pretecnología, plástica y manualidades’, poco más que ejercicios de psicomotricidad fina repitiendo estereotipos formales –el punto, la línea, el plano, el color, la textura, el equilibrio– y tópicos –la expresividad, la belleza– que hace décadas que no tienen nada que ver con el arte. Más bien parecen lo contrario del arte."

En cualquier sociedad, los individuos se reconocen entre sí y se hacen reconocer en función de unas ideas y patrones compartidos. El arte ha de poner en evidencia todo esto y contribuir a que resulte atractivo otro pensamiento alternativo. "Pero no por ser alternativo," puntualiza Salas "sino por ser mejor".

En definitiva, por mucho que se hable de buen o mal arte, las palabras del director de cine neerlandés, Paul Verhoeven, siempre recogerán una gran verdad: "El arte es el reflejo del mundo. Si el mundo es horrible, el reflejo también lo será".

Trapping de Laura Williams.

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1 comentarios

  1. Estoy de acuerdo con lo que expone Ramón Salas. El Arte está en aquello donde vemos y presentimos esfuerzo, equilibrio, estudio y sobre todo AMOR en su realización...

    No estoy en absoluto de acuerdo con Tolstoi en su definición del arte, "Buscar el objeto y el fin del arte en el placer que nos produce, es imaginar, como los salvajes, que el objeto y el fin de la alimentación están en el placer que nos produce".. ya que hay deferentes tipos de satisfacción y algunas son absolutamente necesarias para la supervivencia de la raza humana como el caso de la satisfacción en la alimentación. Comparar esta satisfacción "primaria" con la satisfacción que nos produce la visión de algo que vemos o escuchamos y "alimenta" algo que no es nuestro estomago, demuestra que no se ha profundizado en la materia.
    Añado que adoro a León Tolstoi y que ya con 16 años empecé a leer sus obras... ¿Se leen sus obras ahora? ...

    Hay que precisar que Tolstoi se unió a la corriente "realista" de su época, contraria al romanticismo imperante. Bien, no quiero extenderme más.
    Solo un breve apunte para defender a Tolstói , sus ideas sobre la «no violencia activa», expresadas en libros como El reino de Dios está en vosotros, tuvieron un profundo impacto en grandes personajes como Gandhi y Martin Luther King.

    Felicidades por RESILIENT, espero tu próxima entrada

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